La presidenta Claudia Sheinbaum, líder del gobierno mexicano, ha emitido un fuerte desmentido a las recientes intervenciones militares y políticas de Estados Unidos en Venezuela. En una conferencia de prensa matutina, la mandataria reiteró el compromiso de su país con la no intervención extranjera en los asuntos internos de otros países, y pidió un mayor papel a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la resolución de conflictos globales.
“Lo que nosotros tenemos que decir es que no estamos de acuerdo con las intervenciones. Y menos militares”, enfatizó Sheinbaum. La presidenta mexicana recordó que su país ha mantenido una postura histórica en contra de cualquier tipo de acción extranjera que pueda afectar la soberanía y la integridad territorial de otros países.
La declaración de Sheinbaum se produce luego de que el presidente estadounidense, Joe Biden, haya autorizado la entrega de ayuda humanitaria a Venezuela, mientras que también ha advertido sobre la posibilidad de intervenir militarmente en el país si es necesario. La presidenta mexicana criticó estas medidas, considerando que cualquier tipo de intervención extranjera puede generar más daño que solucionar problemas.
Sheinbaum también pidió un mayor papel a la ONU en la resolución de conflictos globales. “Queremos que la Organización de las Naciones Unidas tenga un papel mucho más protagónico”, manifestó. La presidenta mexicana recordó que la ONU es el principal foro internacional para abordar los problemas globales y que su papel es fundamental para mantener la paz y la estabilidad en el mundo.
La postura de Sheinbaum se alinea con la tradicional política exterior mexicana, que ha mantenido una distancia prudencial con las potencias mundiales y ha priorizado la diplomacia y la cooperación internacional. La presidenta mexicana ha sido firme en su defensa de la no intervención extranjera y ha trabajado para fortalecer la cooperación entre los países de América Latina.
En este sentido, Sheinbaum ha mantenido un diálogo activo con el gobierno venezolano, a pesar de las diferencias políticas. La presidenta mexicana ha reconocido el derecho del pueblo venezolano a elegir su propio camino político y ha llamado a la calma y al diálogo en lugar de la confrontación.
En resumen, la postura de Sheinbaum es clara: México no apoyará ninguna intervención extranjera en Venezuela ni en cualquier otro país. En lugar de eso, el gobierno mexicano buscará fortalecer la cooperación internacional y trabajar con las instituciones globales para encontrar soluciones pacíficas a los conflictos.

