En un momento en que la relación entre México y Estados Unidos es tensa, el gobierno mexicano está evaluando la posibilidad de seguir enviando petróleo a Cuba, país comunista del Caribe que depende en gran medida de la energía importada para funcionar. Esta decisión se toma después de que Estados Unidos aplicó un bloqueo a los petroleros venezolanos en diciembre y capturó al presidente Nicolás Maduro este mes, lo que ha detenido los envíos de petróleo venezolano a Cuba.
Según tres fuentes familiarizadas con las conversaciones dentro del gobierno mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum y sus asesores están preocupados por el creciente temor de que México pueda enfrentar represalias por parte de Estados Unidos si sigue enviando petróleo a Cuba. La decisión de seguir suministrando petróleo a la isla caribeña es vital para la supervivencia del gobierno comunista, ya que su economía depende en gran medida del apoyo exterior.
La captura de Maduro y el bloqueo a los petroleros venezolanos han dejado a México como el mayor proveedor de petróleo para Cuba. La isla caribeña ha sufrido recientemente escasez de energía y apagones masivos, lo que ha afectado la vida diaria de sus ciudadanos. En este contexto, la decisión del gobierno mexicano sobre los envíos de petróleo a Cuba tiene implicaciones importantes para la supervivencia de la isla.
Aunque no hay una fecha límite para tomar una decisión, las fuentes indican que el gobierno mexicano está evaluando diferentes opciones y considera las posibles consecuencias de seguir enviando petróleo a Cuba. Algunos líderes políticos mexicanos han expresado su

